viernes, 27 de enero de 2012

Los pacientes que han sufrido un ictus podrán mejorar su rehabilitación por medio de un robot asistencial y videojuegos

La enfermedad cerebrovascular aguda o ictus está causada por un trastorno en la circulación cerebral que ocasiona una alteración, transitoria o definitiva, del funcionamiento de una o varías partes del encéfalo.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) los ictus representan la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de discapacidad física en las personas adultas y la segunda de demencia. Anualmente 15 millones de personas en el mundo sufren un ictus; de éstas, 5 millones mueren y otros 5 millones sufren una discapacidad permanente como consecuencia, lo cual repercute de forma muy significativa en las familias y la comunidad.

La recuperación funcional de las secuelas producidas por un ACV va a depender de la severidad de éste, de la edad y situación física previa del paciente, y de la posibilidad o no de realizar rehabilitación; el paciente, con la rehabilitación, puede "aprender de nuevo" a realizar las funciones que ha perdido a causa de la lesión cerebral.

Un año después de sufrir un ictus, aproximadamente el 60% de los pacientes que sobreviven no requieren ayuda en las actividades de la vida diaria (comer, vestirse, asearse, pasear,...), un 20% sólo la requieren para actividades complejas (por ejemplo bañarse), y sólo un 5% son totalmente dependientes. Un tercio de los pacientes con ACV son capaces de volver a trabajar al año del episodio, aunque muchos continúan mejorando de su sintomatología hasta el final del segundo año.

El centro de investigación Tecnalia lidera el proyecto que el Instituto de Biomecánica y el Hospital La Fe de Valencia están evaluando

- El objetivo es entrenar y recuperar el control neuromuscular a través del entrenamiento desde casa, con seguimiento online por parte del médico.

TECNALIA ha diseñado un sistema robótico, denominado Arm Assist, que ayuda a paliar el deterioro neuromuscular en estos pacientes desde casa y poder mejorar el seguimiento y la evaluación por parte del personal clínico.

Se trata de que el paciente pueda mejorar la movilidad de su brazo mediante un dispositivo robótico móvil y una plataforma software con videojuegos para la telerehabilitación que permite realizar una actividad física progresiva, repetitiva y motivadora, orientada a la práctica de tareas funcionales virtuales. Además, permite a los clínicos el seguimiento a distancia del cumplimiento terapéutico por parte del paciente y del grado de progreso alcanzado.

El dispositivo y los videojuegos

ArmAssist está compuesto por un dispositivo de base móvil que registra los movimientos del brazo y que está conectado al usuario mediante una ortesis. La base móvil va conectada a un ordenador estándar de manera que permite al paciente interactuar con distintos juegos, desarrollados específicamente para la terapia, mediante el movimiento del brazo.

La telerehabilitación

El software de telerehabilitación desarrollado para ArmAssist permite al paciente el entrenamiento desde su hogar y de una forma más autónoma reduciendo el vínculo con el centro hospitalario, pero permitiendo el seguimiento de la terapia a través de Internet. Lo que, en definitiva, permite un seguimiento médico adecuado.

La telerehabilitación es potencialmente muy beneficiosa para los pacientes dados de alta hospitalaria pero que todavía requieren cuidados para mejorar sus capacidades motoras. El sistema ArmAssist está siendo bien aceptado inicialmente por parte de los pacientes y los terapeutas que participan en el estudio.


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Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en los países desarrollados, entre los cuales se encuentra España. La evolución en los últimos treinta años  ha sido de un descenso continuado a expensas, sobre todo, de la enfermedad cerebro-vascular. Esto es fruto, sin duda, de los esfuerzos que se han realizado en materia de prevención y hay que seguir incidiendo en ello.

No obstante si hablamos de recuperación, una de las características clave de las unidades de ictus es la rehabilitación por parte de un equipo multidisciplinar especializado. Las consecuencias económicas y sociales de una hospitalización prolongada han despertado el interés por servicios que faciliten un retorno precoz a la comunidad. Siendo necesarios servicios post-alta especializados.Esta demostrado que la rehabilitación continuada tras el alta durante el primer año después del ictus reduce el riesgo de deterioro funcional y mejora las actividades de la vida diaria, de ahí la importancia y beneficios que dispositivos como ArmAssist podrían aportar a personas que han sufrido ICTUS.

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